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Los múridos son vivos y ágiles, tienen magníficas condiciones para correr, saltar, trepar y nadar .Tienen los sentidos muy desarrollados, destacando por encima de los demás el oído y el olfato. Poseen un sistema inmunológico muy eficaz y adaptable al hábitat en que se asientan, por muy extremas que sean las condiciones. Soportan todos los climas, aunque prefieren las llanuras templadas y cálidas, las regiones cultivadas, los frutales y los entornos humanos. Los múridos destacan por tener una capacidad reproductora extraordinaria, lo que explica que constituyan plagas de difícil reducción sin métodos debidamente estudiados.


Entre los más conocidos podemos citar la rata de alcantarilla (Rattus norvegicus), la rata negra (Rattus rattus), el ratón doméstico (Mus musculus) y el ratón de campo (Apodemus sylvaticus).



Los roedores, presentan diferencias dependiendo de la especie, pero en general viven en el suelo, en madrigueras o en las redes de alcantarillado, y se desplazan al interior de los edificios en busca de alimentos.  Las redes de alcantarillado suelen estar controladas por la administración.

Conocer las características y hábitos  de los roedores, es fundamental para que no afecten a la salud de nuestros ambientes. Grupo M4 Servicios,  cuenta con la profesionalidad de su equipo,  muchos años de experiencia que aplica y los tratamientos más novedosos para combatir los roedores. La metodología de trabajo, que aplicamos consiste en la Inspección y colocación inicial de porta cebos rodenticidas,  para el seguimiento y control de poblaciones y la colocación y distribución de sistemas mecánicos según necesidades y o porta cebos rodenticidas localizados, técnica basada en el Control Integrado de Plagas fundamentado en la Norma  171210: “Buenas prácticas en los planes de desinfección, desinsectación y desratización”, así como en los  Principios establecidos en la Organización Mundial de la Salud respecto al Control Integrado de Plagas.

Desratización


El hecho de nombrar a los roedores hará que a muchos se le pongan los pelos de punta, quizá  no sean  unos seres especialmente bonitos, pero no es ese el motivo principal por el que nos provocan esa reacción de rechazo, representan un reservorio de enfermedades que pueden transmitirnos en su afán por habitar ambientes humanizados. Algunos roedores, por su morfología poseen unos incisivos tipo cincel que crecen continuamente durante toda su vida, lo que les lleva a roer constantemente y ocasionar graves daños en el sistema eléctrico, electrónico, en tuberías, etc,  con los que pueden abrirse camino a través de cualquier material, incluso tuberías de plomo, y sólo precisan orificios que le permiten asomar la cabeza para introducirse completamente. También producen una contaminación bacteriológica con sus mordiscos, heces, orina y pelo pudiendo producir enfermedades al ser humano como la salmonelosis, leptospirosis, peste bubónica, tifus murino,   erupciones, disentería, etc.